Nombre: Kaera
Edad: 24
Fecha de nacimiento: 1595 D.O.
Nacionalidad: Vitaia, Gaiana
Afinidad: Syrdial Autoritaria
Rango: Syrdial Investigador
Historia: Nacida en el 1595 D.O. Hija de Faest y Ciries, dos Hijos de Vitae bajo el mando de Gaia, la Hija de Vitae Soberana. Vivió sus primeros años en Orbis hasta que sus padres huyeron de su hogar tras el nacimiento de su hermano pequeño, Kayrius.
La familia encontró refugio en Luxaron, bajo la protección de Fernus, un antiguo Hijo de Vitae que se volvió en contra de Gaia y su mandato. Una vez allí, adoptaron el apellido Luxios y comenzaron su nueva vida.
Aunque la situación no tardó en empeorar, ya que la investigación de sus padres acaparaba todo el tiempo que tenían y Kaera tuvo que convertirse en la madre que su hermano necesitaba.
Durante quince años esa fue su vida, combinando su educación con el cuidar de su hermano, hasta que un accidente llevó a que Ciries, su madre, perdiese sus dones con la Esencia. A consecuencia de esto, Ciries cayó en las garras de la desolación y, tras varios Ciclos, desapareció sin dejar rastro.
Tras aquello, Faest, su padre, se obsesionó aún más con su trabajo, tratando de arreglar lo sucedido. Sin embargo, este camino le llevó a adentrarse en conocimientos prohibidos que acabaron consumiéndolo hasta el punto de abandonar por completo a sus hijos para proseguir con su investigación.
Ante esta situación, Kaera no tuvo alternativa que abandonar sus estudios y comenzar a trabajar como Syrdial Investigadora para mantener a su hermano. Aunque su mente seguía centrada en su padre, de manera que utilizaba su tiempo libre para tratar de dar con él.
Pero… por desgracia, su investigación la llevó a un remoto poblado del Estrecho de Ilyth, donde sufrió una muerte prematura a manos de un secreto que no consiguió ver a tiempo.
O así debió ser, pues una misteriosa voz le devolvió la vida y le otorgó un nuevo cuerpo, uno más poderoso y peligroso.
Y ahora, con sus nuevos dones, Kaera se embarca de nuevo en el viaje para dar con su padre… y castigarle por sus pecados.