Durante la Cuarta Guerra Civil Veteria, obtuvo varias victorias valiosas para Genosia y se ganó el respeto de sus hombres y de varias figuras relevantes. Su esfuerzo fue reconocido, aunque nunca llegó a la grandeza que se asoció a su hermano desde su nacimiento.
Durante los siguientes años, incluso con la ausencia de Soul, Kaen vivió a la sombra de su padre, sin que este hiciese ningún atisbo de reconocer su valor a pesar de su Potencial Genético.
Nada funcionaba, nada le otorgaba la admiración que tanto ansiaba… y por ello, cuando Luciel, su madre, volvió y le pidió ayuda para derrocar a Exal, su respuesta no fue una negación inmediata.
Ahora, ante el inevitable conflicto entre sus padres, Kaen se encuentra en una encrucijada. Apoyar a su padre y que todo siga como hasta ahora, o correr el riesgo de apoyar a su madre… y hacer frente a su padre en la Ordalía.